Se alquila un planeta, de Yoss

Recientemente, he leído algunos libros de Yoss, un autor cubano conocido por su ciencia-ficción, y también por ser roquero en una banda punk. Sus libros son peculiares fusiones de géneros, de la ciencia-ficción a la taxonomía (de especies ficticias), a menudo con un fuerte referente real para su metáfora.

Aunque a algunos les pueda parecer un modo algo anticuado, a mí siempre me ha gustado el modo alegórico, con tal de que se haga de manera imaginativa. Este es el caso con Se alquila un planeta, que claramente es una alegoría de la situación de Cuba (y otros países vistos como “tercermundistas”) con respeto a los países ricos que la han oprimido.

Parece que el proyecto literario de Yoss, que se extiende a través de varios textos, es el de explorar las diferentes situaciones que podrían surgir de un “Contacto” de la humanidad con seres extraterrestres. Además de ser muy creativos, estas situaciones representan, examinan e imaginan diferentes posibilidades en cuanto a la relación entre los países.

A diferencia de la de Superextragrande, la situación en Se alquila un planeta es mucho más sombrío. En vez de haber viajado a las estrellas, la Tierra ha sido “descubierta” por los extraterrestres, que han respondido a los desastres ecológicos terrestres imponiendo sus propios normas, cultura, y controles – y oprimiendo mucho a los humanos, juzgándolos como no lo suficientemente inteligentes para tener autonomía ni oportunidades educativas.

Básicamente, la Tierra ha sido convertido en una colonia, un lugar de pobreza y pocas oportunidades que los “xenoides” explotan por sus recursos, sus mujeres, su turismo, y su cultura “primitiva”. Las diferentes secciones de la novela muestran esta situación desde diversas perspectivas, tales como la de un jugador de Voxl que sueña con derrotar a los xenoides en el deporte, y la de una “trabajadora social” (prostituta) que intenta fugarse del planeta entrando en un contrato desigual con un xenoide macho.

A través de estos fragmentos, se construye una trama algo más desarrollada que la de Superextragrande y Zhen-Galac. Aunque inicialmente parecen no ser relacionados, los personajes y las referencias recurrentes dejan al lector atento saber de la historia a través del tiempo.

Por lo tanto, es un libro que premia la relectura – y como se acaba de traducir al inglés, lo he leído después en este idioma. Como en sus otros escenarios interplanetarios, Yoss menciona que el idioma de la humanidad será el “hispanoanglés”, pero, curiosamente, no se representa así ni en la versión en castellano, ni en la inglesa. Lo cual le quita cierto potencial al texto.

Sin embargo, es un libro muy interesante por su uso del género. Como he comentado, es una alegoría, pero está construida con elementos de diferentes géneros, jugando con las expectativas del lector.* (Por su naturaleza, hablar más de esto conlleva revelar detalles importantes del desenlace. Si lo has leído y/o no te importan los spoilers, ve la nota de pie de página donde he examinado algunos de estos elementos.)

En fin, en Se alquila un planeta, Yoss vuelve a usar el modo de la ciencia-ficción para examinar las situaciones actuales y posibles de la sociedad y de la política. Como sus otros textos, es muy interesante y experimental, pero puede gustar aún más a los lectores por su historia bien desarrollada que permite la involucración del lector con los diferentes personajes.

En cuanto a su facilidad de lectura para lectores no nativos del español, es de dificultad media-alta, diría. Simplemente porque se introducen muchos términos ficticios, un montón de personajes, y diferentes situaciones (como el juego del Voxl) que se tienen que entender.

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… SPOILERS …

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*Por ejemplo, la sección del partido de Voxl, Yoss maneja el suspense para dar la impresión de que se trata de un texto deportivo, en el cual será posible el triunfo improbable del desventajado equipo de la Tierra frente a los xenoides. Pero al final, el desenlace es mucho más sombrío y muestra la desigualdad profunda entre los equipos.

Pasa igual con el intento de escape de la Tierra, que empieza estilo Guerra de las Galaxias con los pequeños humanos luchando en una nave especial casera. Yoss imita conscientemente las convenciones del género para demostrar lo difícil que es, en la vida real, que las personas oprimidas puedan vencer a sus opresores.

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